sábado, 5 de mayo de 2012

Era curioso, con lo poco que dormía la cantidad de horas que se podía pasar soñando.

Entiendo que me digas que es demasiado tarde, pero en mi cabeza había un ruido que no me dejaba dormir, un sentimiento que me pinchaba cada vez que pensaba en algo y me retorcía el estómago cada vez que pensaba en ti.
Es un sentimiento extraño, puede que tu sientas aun lo mismo o puede que hayas olvidado lo que yo significaba para ti, era tu musa, tu gran incomodidad.
Mañana del jueves. Aun me revolvía entre las sabanas de una cama que desde hacía tiempo solo conocía a un habitante, una solitaria musa que se enredaba entre los sueños que había dejado apilados debajo de aquella cama para dejarlos salir solo por las noches. Era curioso, con lo poco que dormía la cantidad de horas que me podía pasar soñando.
Te parecerá extraño que yo te hable ahora de estas cosas, cuando los dos teníamos asumido que no iba a pasar, cuando tu por fin lo habías asumido, cuando yo estaba completamente segura, pasó.
                                                                                                                                   (Continuará...)

1 comentario:

  1. Maldito sentimiento ese de sentirse olvidado. Pero siempre está ahí, ¿no?

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Ahora que ya has ojeado mis fórmulas, puedes plantéame tu teoría :)

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